Luz Pulsada Intensa o IPL
Integrada en el Equipo Quantum®
La Luz Pulsada Intensa es una de las técnicas de rejuvenecimiento facial más efectiva y versátil, con unos resultados muy satisfactorios para los pacientes.
Dicen que la cara es el espejo del alma, pero también es el reflejo del paso del tiempo. Arrugas, manchas solares, lesiones vaculares, asperezas... son las huellas que los años, el sol, el estres o el consumo de alcohol y tabaco dejan sobre nuestro rostro. La dermatología cuenta desde hace años con muchos procedimientos para solucionar, uno a uno los diferentes problemas, pero la aparición del IPL ha conseguido ofrecer un rejuvenecimiento global y en todo el rostro de forma uniforme. Esta nueva y apasionante técnica se ha convertido en una de las técnicas estéticas con mayor demanda en todo el mundo. Su gran ventaja es la recuperación inmediata del paciente que no tiene que parar su actividad normal.
El envejecimiento del rostro se debe entre otros al efecto de la luz ultravioleta acumulado a lo largo de los años , y se manifiesta en forma de cambios de la coloración (manchas oscuras o léntigos, rojeces, arañas vasculares), pérdida del tono y pequeñas arrugas en las zonas más expuestas a
la luz. Hasta ahora era preciso tratar cada una de estas manifestaciones por separado, con los numerosos procedimientos cosméticos o con los láseres existentes. Actualmente con la Luz Pulsada Intensa podemos tratar en la misma sesión las distintas patologías.
Hoy en dia se demandan cada vez más tratamientos poco agresivos que permitan incorporarse al trabajo en el mismo día, pero que sean eficaces. Una de las mayores innovaciones en este campo es la IPL (luz pulsada intensa o rejuvenecimiento no ablativo).
La IPL es un moderno sistema de rejuvenecimiento facial que emite un haz de luz similar al de un láser pero mucho más versátil ya que puede programarse según el tipo de problema a eliminar, su profundidad y la piel de
la paciente. El fotorejuvenecimiento con IPL podemos tratar a la vez toda la superficie de la cara, manos, escote, en lugar de hacer sesiones por separado para cada zona o para cada imperfección cutánea específica. De esta forma se consigue un resultado más uniforme y un aspecto más fresco y juvenil.
El tratamiento completo precisa de
3 a 5 sesiones en cada una de las cuales se marcan unos objetivos de resultado (por ejemplo las primeras se aplican para la eliminación de lentigos y rojeces y en las últimas se estimula el colágeno dérmico para minimizar el poro, dar frescura y firmeza a la piel). Cada sesión dura unos 20 minutos y deben aplicarse cada tres o cuatro semanas.
La gran ventaja de este sistema es la rápida recuperación y que resulta practicamente indoloro. Cuando el paciente sale de la consulta después de someterse a una sesión de IPL, puede notar únicamente una sensación de calor y su piel está enrojecida transitoriamente, pero permite el uso del maquillaje. Posteriormente, ya en casa, el paciente deberá aplicarse el tratamiento específico que el especilista le aconseje para prevenir el envejecimiento. Es aconsejable utilizar un fotoprotector o filtro solar para evitar el bronceado mientras dure el tratamiento.
El fotorejuvenecimiento con IPL puede combinarse con otras técnicas poco agresivas y que no precisan hospitalización.
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